La ruleta es un juego simple, social y altamente entretenido, en el cual el azar es el gran protagonista.

Si bien en un comienzo la ruleta puede parecer un juego complejo, las reglas del juego de ruleta son muy sencillas.

Los jugadores participantes reciben cada uno de ellos las fichas que le corresponden, según el color por él seleccionado y el crupié identifica de esta forma a quién pertenece cada apuesta realizada en el tablero.

El crupié será el encargado de depositar una marca por encima de la apuesta que cada jugador realice, esto se debe a que debido a que todas las fichas de la ruleta cuentan con el mismo valor, es necesario señalar el valor de la apuesta total. De esta forma, si por ejemplo un jugador cuenta con 5 fichas y las mismas tienen un valor de 10$, el crupié determina mediante una marca que la apuesta de ese jugador es por un valor de 50$.

Luego de que el jugador compra las fichas que desea, debe decidir el tipo de apuesta que desea efectuar. La ruleta cuenta con varias clases de apuestas, esto puede resultar un tanto confuso para el jugador principiante. Las apuestas principales se dividen entre apuestas internas y apuestas externas. El tablero de la ruleta cuenta con una sección interna y una sección externa, la interna es aquella en la que se encuentra el tablero principal y la externa es lo que rodea al tablero.

En algunas ocasiones se designa un mínimo de mesa. Esto quiere decir que si el jugador desea realizar una apuesta menor al mínimo establecido, debe colocar su apuesta en la sección interna del tablero, pero el valor final de la apuesta deberá sumar un total mayor al mínimo de mesa, sin embargo cada una de las apuestas externas realizadas por el jugador deberá ser de por lo menos el valor mínimo establecido para la mesa.

Para colocar las apuestas el jugador deberá colocar las fichas sobre el número por él elegido. El crupié determinará el tiempo destinado a colocar las apuestas sobre el tablero, y en un momento dado hará que la bola de ruleta comience a girar alrededor de una rueda que cuenta con los mismos números que figuran en el tablero. Los jugadores podrán cambiar sus apuestas mientras la rueda gira, sin embargo deberán retirar automáticamente sus manos del tablero al momento en el que el crupié grite la famosa frase “no va más”. Desde ese momento en adelante los jugadores deberán dejar sus apuestas en el sitio en el que estaban. Una vez que la bola se detiene en uno de los números que figuran en la rueda (el número ganador), el crupié repartirá las ganancias entre los jugadores y quitará del tablero las fichas pertenecientes a las apuestas perdedoras.